El Informe sobre Desarrollo Humano 2015 "Trabajo al servicio del Desarrollo Humano“, examina los vínculos, tanto positivos como negativos, que se dan entre el trabajo y el desarrollo humano en un mundo rápidamente cambiante. El avance de la globalización, la revolución tecnológica, las transiciones demográficas y muchos otros factores están creando nuevas oportunidades, pero también presentan riesgos. El informe examina cómo los beneficios de este nuevo mundo del trabajo no se distribuyen por igual, generando ganadores y perdedores.
Va más allá del empleo, para hacer frente tanto a aquellos desafíos persistentes en el trabajo remunerado y no remunerado, tales como las depravaciones humanas, las desigualdades, la falta de sostenibilidad, y las desigualdades de género, como a los emergentes –como la trasformación de puestos de trabajo, la falta de capacidades, el cambio climático y otros. La publicación concluye con una serie de recomendaciones sobre cómo mejorar el progreso humano a través de la promoción de los derechos de los trabajadores y un mayor acceso a la protección social.
En clase hemos realizado un pequeño debate sobre que podemos hacer nosotros para hacer que el mundo se mejor y hemos llegado a una serie de conclusiones:
- Combatir el trabajo esclavo evitando comprar prendas de ropa que estén hechas en países con estas condiciones laborales tan deplorables.
- No desperdiciar comida.
- Evitar actitudes consumistas, como por ejemplo, cambiar de móvil sin que sea necesario para evitar el consumo del coltan.
- No consumir productos testados sobre animales.
- Donar la ropa o juguetes que estén en buen estado y ya no necesitemos.
- Denunciar las situaciones de injusticia que se producen a tu alrededor.
Como reflexión personal sobre informe de desarrollo, uno de los datos que más me han llamado la atención es que cerca del 80% de las personas posee el 6% de la riqueza mundial, este dato demuestra el gran desequilibrio que hay en el mundo.
Además de todos lo datos sobre la pobreza extrema, más de 759 millones de personas padecen hambre crónica en el mundo, da mucho para pensar y para sentirte afortunado de haber nacido donde has nacido.
Siempre he sabido que el mundo estaba dividido entre quienes tenemos mucho y quienes no tienen nada, pero ver los datos tan claros, impacta mucho.
Casi el 11% de la población infantil es trabajadora y más de la mitad lo hacen en trabajos peligrosos que ponen en riesgo su vida.
Todos estos problemas no se solucionan poniendo una barrera entre nuestros países, se soluciona con medidas e intervención pacifica en esos países.
Los ciudadanos de a pie podemos intentar ayudar con pequeños gestos como fijarnos donde esta hecha nuestra ropa.
También debemos denunciar la esclavitud, que hoy en día sigue existiendo, ya sea sexual o laboral, la gente que tenemos más oportunidades deberíamos preocuparnos por los que no las tiene y poco a poco hacer que estas cifras tan escalofriantes vayan descendiendo.
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